Los niños/as, adolescentes y adultos/as no somos iguales, tenemos múltiples necesidades. En Idea Psicología elaboramos un recorrido psicoterapéutico individualizado para conseguir todo el bienestar deseado.

Idea para niños y adolescentes.

La mirada de un niño es importante

Los niños y adolescentes tienen formas diferentes a los adultos de estar y sentirse en el mundo, así como de mostrar su malestar. Al ver cambios en su conducta, por ejemplo, que se expresen de forma diferente a como solían hacerlo siendo más reservados o con mayor ansiedad, podemos pensar que algo no está marchando bien.

Un niño o adolescente que empieza a tener problemas en clase, que muestra dificultades en el sueño o la alimentación, que se encuentra más triste o con rabia, que no nos hace caso o que no quiere salir de casa, está intentando comunicarnos que hay dificultades con las que se está encontrando y que no está sabiendo elaborar.

En estos casos, la atención y el apoyo que le brinda la psicoterapia es esencial, porque le da la oportunidad de explorar otros modos de estar en el mundo y de afrontar y elaborar los retos con los que se está encontrando. En la relación con su terapeuta encuentran el espacio donde desarrollar las habilidades y los recursos necesarios para continuar con un desarrollo sano y feliz.

El acompañamiento y asesoramiento a la familia es esencial en el trabajo con los y las hijas. Por ello, mamás, papás y hermanos están dentro del proceso terapéutico desde el principio.

¿Hay alguna pista que nos puede indicar que nuestros hijos necesitan una atención psicoterapéutica? Idea Psicología puede acompañar a tu hijo o hija:

  • Si durante varios meses observamos que está más nervioso, se concentra peor y/o se enfada con más facilidad que de costumbre.
  • Cuando tiene dificultades para concentrarse o prestar atención de forma general, o es un niño con una inquietud diferente al resto de niños de su clase. O cuando es impulsivo y no puede esperar a recibir el premio prometido.
  • Cuando un niño se siente triste, puede mostrar llanto y desesperanza, aunque lo habitual es que junto con el llanto aparezcan rabietas o enfados habituales por cosas que antes no solía enfadarse.
  • Si observamos un exceso de ansiedad ante diferentes situaciones, que pueden llevar a crisis de pánico.
  • Dificultades a nivel de relaciones sociales con personas de su edad.
  • Cuando la forma que tiene de valorarse a diferentes niveles (físico, intelectual, etc)hace que se sienta por debajo de los demás, mostrando una baja autoestima.
  • Los problemas de conducta, en forma de ira descontrolada, mentiras frecuentes, dificultades para seguir las normas, no respeto a la autoridad, problemas con compañeros o profesores.
  • Exceso de agresividad con otros iguales o con adultos, o problemas de tipo delictivo en el caso de adolescentes, como por ejemplo el hurto/robo o las agresiones entre iguales o grupos.
  • Sospechas de abuso de sustancias tóxicas en adolescentes o púberes, o de otro tipo de alternativas como el abuso de nuevas tecnologías.
  • Cuando sospechamos que está iniciando relaciones con redes sociales de carácter desajustado.
  • Procesos de duelo o pérdida de seres queridos.
  • Situaciones de cambio vitales, como el divorcio o separación de los padres, los cambios de vivienda, de ciudad o de centro de estudios, etc.
  • Dificultades en la alimentación, porque detectemos que está ingiriendo menos de lo adecuado para su edad o más de lo que necesita, combinado con preocupaciones elevadas a cerca de su cuerpo y aspecto físico.
  • Abuso sexual, emocional o físico. Los menores que son víctimas de malostratos o que han vivido en un entorno de maltrato, o los que han sido víctimas de abuso sexual.
  • Problemas de acoso escolar.
  • Situaciones de trauma o donde haya podido experimentar la sensación de que su vida o la de su familia corría grave peligro.

Cada ser humano desarrolla formas diferentes de ser y estar en relación, y del mismo modo los niños y adolescentes. Puedes consultar con nuestro equipo de psicólogos para desarrollar un diagnóstico individualizado de tu hijo e hija, y así poder orientarte en el tratamiento más adecuado para vosotros.


Idea para adultos.

La mirada de un adulto es importante
Adultos

Los adultos/as a veces pensamos que solo hay una manera de ser y estar en el mundo, la que hemos aprendido y nos han enseñado. Pensamos que desde esa única manera podemos con todo, que a pesar de las dificultades antes o después terminaremos resolviendo los problemas. Pero a veces los conflictos en la edad adulta son más grandes y duraderos de lo que esperábamos y llega un momento en que nos paralizan o debilitan sin darnos cuenta.

La psicoterapia tiene como objetivo mejorar la calidad de vida y prevenir la aparición de patologías más graves. Hacer la vida de las personas más plena, identificando sus fortalezas para su mayor desarrollo.

Con la psicoterapia se crea un espacio de confianza, en el que la persona se siente escuchada y comprendida. Es un espacio propio y confidencial donde la psicóloga acompaña al adulto/a durante el período de tiempo que requiera hasta llegar al cambio que desea o necesita.

¿Qué momentos pueden hacerte pensar que necesitas apoyo psicoterapéutico? Nuestro equipo puede ayudarte cuando te encuentres en:

  • Periodos de cambio o crisis vitales.
  • Estados de tristeza, angustia y/o desesperanza.
  • Crisis de ansiedad.
  • Baja autoestima.
  • Dolor crónico.
  • Dificultades en el autocontrol, comportamientos agresivos, ira.
  • Trastornos de personalidad.
  • Fobias.
  • Procesos de duelo.
  • Desafíos en la maternidad y paternidad.
  • Adopciones.
  • Crisis del periodo perinatal y postnatal.
  • Procesos de separación y/o divorcio.
  • Dependencia emocional.
  • Desórdenes de alimentación e insatisfacción con el cuerpo.
  • Adicciones.
  • Experiencias de trauma.
  • Abuso o agresión sexual.
  • Violencia de género.

Consulta con Idea Psicología para desarrollar un diagnóstico individualizado y así poder orientarte en el tratamiento más adecuado.